El spot maneja los contrastes de oscuro y luz que bañan el destellante vestuario dorado y tez de los bailarines, ante un fondo negro con contraluz. La presencia de la guapísima Sara protagoniza la línea dinámica del desarrollo de la video-coreografía. El arte con el que dibuja en el espacio texturas y siluetas con su ritmo y fluidez de uso de vestuario se engalana con el espectacular diseño de Andrés Sardá. El silencio y sonido de instrumentos de cuerdas, se alternan con el zapateado grabado en un tono semejante a gotas de agua cayendo en un espacio vacío.
José Martínez vestido con un pantalón negro moderno pero sobrio, aparece en diferentes dimensiones: solo, erguido, a dúo con la bailaora en una actitud de tensión de diálogo de la energía de la mirada, o en transiciones líquidas entre ondulaciones y extensiones acompañado por un grupo de bailarinas de contemporáneo que fluctúan entre figuras de suspensión y volumen.
El video exalta los contrastes de la danza de hoy en España, flamenca y abstracta, con elegancia y frescura, en un momento de transición histórica en las compañías que representan nacionalmente tanto la danza contemporánea como la española, celebrativa a un año del nombramiento del flamenco como patrimonio de la humanidad.














