Francisco Javier Álvarez Rico, nacido en la localidad sevillana de Alcalá de Guadaíra, comenzó de niño bailando por sevillanas con el maestro Zarandilla, aunque quien lo introduce en el baile flamenco es Pepe Ríos. A los 10 años marcha a Madrid a casa de su tío Manolo Rico, matador de toros. Ese ‘mecenazgo’ le permitió forjarse como bailaor -con maestros como Toni el Pelao- hasta su ingreso en la compañía de Luisillo, con quien estuvo actuando en 1975 ante el Papa Pablo VI. A los 14 años obtiene una mención especial en el VIII Concurso Nacional de Córdoba, en el premio ‘Juana la Macarrona’ que consiguió Mario Maya. Posteriormente, obtiene el primer premio en el concurso televisivo ‘Gente Joven’.
Tras pasar por las compañías de Luisillo, Ciro y Rafael Aguilar, en 1981 ingresó en el Ballet Nacional de España bajo la dirección de Antonio Gades, Antonio y María Ávila. Transcurridos cuatro años, pide la excedencia y cambia su sobrenombre artístico por Javier Barón hacia 1987. Un año después, en la V Bienal de Sevilla 1988 logró el II Giraldillo del Baile.
A partir de entonces, figura en espectáculos como ‘Aire y Compás’ de Manuel Morao (1993), monta ‘¡Mira qué flamenco!’ en 1993, llevando consigo a Sara Baras, y participa en la Bienal de Sevilla 1994 en el espectáculo dedicado a Antonio Ruiz. También interviene en las obras discográficas ‘Cantaora’ de Carmen Linares y ‘Flamencos en Nueva York’ de Gerardo Núñez. En 1995 es nombrado director del Taller de Creación en Danza Flamenca del Centro Andaluz de Danza y en la IX Bienal de Sevilla 1996 participa en ‘Por aquí te quiero ver’ de Manuel Soler.
Javier Barón funda en 1997 su propia compañía y estrena ‘El pájaro negro’, con la colaboración especial de Ramón Oller, en el sevillano Teatro Central. En la X Bienal de Sevilla 1998 estrena ‘Sólo por arte’. En 1999 monta la coreografía ‘Ramito de locura’ para la Compañía Andaluza de Danza y participa en el Festival de Granada bailando junto a Isabel Bayón en ‘Elegía flamenca’, homenaje a Antonio. A partir de ahí, su actividad creadora no cesa, con espectáculos que muestra por los principales teatros y festivales de todo el mundo como ‘Baile de Hierro, Baile de Bronce’ (2000), ‘Dime’ (2002), ‘Notas al pie’ (2004), ‘Dos voces para un baile’ (2006) y ‘Meridiana’ (2007). Tras celebrar el vigésimo aniversario de su Giraldillo del Baile en el Teatro Lope de Vega durante la 15º Bienal de Sevilla, le fue otorgado el Premio Nacional de Danza 2008.














